domingo, 3 de enero de 2016

Avería

He aquí, mi tercer historia en el Blogg.

Avería
Sentado en un cuarto interrogatorio:
___ ¿Qué sabes? ¡Vamos! ¡Dime! ___preguntó el detective golpeando la mesa con ambas manos.
___ ¿En serio quiere saber? Hablare entonces, pero aunque parezca nada creíble, lo es  ___contestó el estudiante, recostándose en la silla. A esté estudiante lo interrogaban por  ser el único tercer testigo, los demás, estaban hospitalizados.
(…)
Tras ciertos varios inconvenientes, los estudiantes del Instituto 2, Norte, salieron una hora antes, es decir, a las 3.00pm. Esperaba mi autobús, juntó a mis compañeros. Conforme paso el tiempo, los alumnos fueron yéndose. Sólo quede yo, no solo, con exactitud, diez estudiantes (no incluyéndome) aún esperaban. Tenía ganas de ir al baño,  y no quise contenerme así que regresé al instituto para hacer lo mío. Al habiendo hecho lo mío, mi sorpresa fue más que evidente (pero no lo exprese): como en un principio, una cantidad enorme de jóvenes esperaban su autobús, de nuevo.
Aquello fue tan misterioso para el estudiante; es como si hubiese estado un momento prolijo. Parecía que las clases hubieran empezado otra vez, y hubiesen salido todos de nuevo. No podía creerlo… Y sí se pregunta, ¿qué tal si son de otro horario los que salieron mientras estuviste en el baño? No, no era otro grupo de estudiantes, todos habían salido ya; era el mismo grupo, el mismo que poco a poco se fue yendo a casa.
Era algo inverosímil para el estudiante. Se sentía como un ababol. Parecía que le hacían una jugarreta. Para calmarse un poco y aclarar su mente, fue a hablar con un compañero:
___ Birger ___el amigo miro al estudiante___ Bueno… Eh… ¿Tenemos tarea? ___preguntó al no ocurrírsele nada.
___ Déjame ver…  No, no tenemos; una suerte ¿verdad? ¿Darren? ___ese compañero no conocía sus destino, y su última oportunidad, ya se había utilizado.
Darren que por un momento había dejado perder la mirada por sus pensamientos,  reacciono preguntando:
___ Tú, ¿antes no te habías ido?
___ No. Si todos recién hemos salido. ¿Por qué preguntas eso? ___reitero Birger.
Darren lo confirmo: aquellas palabras eran la prueba inequívoca qué, de alguna manera el tiempo había retrocedido, o él regreso; pero en realidad era algo más poderoso que eso.  Siguiendo sorprendido, Darren se alejo un poco del grupo, a unos metros de distancia de la pasarela de peatones ___justo en frente del instituto___, elevada  6 metros.
Seguía atontado por el hecho. Trate de calmarme, leyendo mi libro. Los autos circulaban por la carretera de manera moderada, con unos que otros intervalos que utilizan varias personas y alumnos para cruzar la autopista directamente. De la nada vi pasar un perro blanco y  a un chico en bicicleta en medio del camino de la autopista (literalmente).
 Después de esa curiosa escena, las dos entidades desaparecieron y una caravana de autos empezó a circular. Era larga, la caravana era larga; al principio, apareció justo bajo la pasarela, y poco a poco fue alargándose hacia atrás. Note que algunos estudiantes también percataron la cadena. De repente, un auto gris se detuvo en el carril derecho, deteniendo un lado  de la caravana…
Una  bocina de camión resonó mis oídos y todo el aire. Exactamente, debajo de la pasarela, en medio de los dos caminos, un tráiler apareció arrollando al auto gris cortando la caravana, aplastando a varios alumnos; Darren perdió el aire de la sorpresa. Otro camión apareció diagonalmente del mismo lugar, dando volteretas, aplastando al resto, explotando destruyendo la pasarela; la  onda destruyó los muros del instituto, a la vez que lanzó a Darren varios metros. Conforme a los otros dos testigos: alcancé a ver que recibieron más daño que yo.
___ Sí que es increíble ___dijo el detective.
___ Sí. Fue como una avería en la realidad ___dijo finalmente, el estudiante.

Steven Mires


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