Avería
Sentado en un
cuarto interrogatorio:
___ ¿Qué sabes? ¡Vamos!
¡Dime! ___preguntó el detective golpeando la mesa con ambas manos.
___ ¿En serio quiere saber?
Hablare entonces, pero aunque parezca nada creíble, lo es ___contestó el estudiante, recostándose
en la silla. A esté estudiante lo interrogaban por ser el único tercer testigo, los demás,
estaban hospitalizados.
(…)
Tras ciertos
varios inconvenientes, los estudiantes del Instituto 2, Norte, salieron una
hora antes, es decir, a las 3.00pm. Esperaba mi autobús, juntó a mis
compañeros. Conforme paso el tiempo, los alumnos fueron yéndose. Sólo quede yo,
no solo, con exactitud, diez estudiantes (no incluyéndome) aún esperaban. Tenía
ganas de ir al baño, y no quise
contenerme así que regresé al instituto para hacer lo mío. Al habiendo hecho lo
mío, mi sorpresa fue más que evidente (pero no lo exprese): como en un
principio, una cantidad enorme de jóvenes esperaban su autobús, de nuevo.
Aquello fue tan
misterioso para el estudiante; es como si hubiese estado un momento prolijo.
Parecía que las clases hubieran empezado otra vez, y hubiesen salido todos de
nuevo. No podía creerlo… Y sí se pregunta, ¿qué tal si son de otro horario los que
salieron mientras estuviste en el baño? No, no era otro grupo de estudiantes,
todos habían salido ya; era el mismo grupo, el mismo que poco a poco se fue
yendo a casa.
Era algo
inverosímil para el estudiante. Se sentía como un ababol. Parecía que le hacían
una jugarreta. Para calmarse un poco y aclarar su mente, fue a hablar con un
compañero:
___
Birger
___el amigo miro al estudiante___ Bueno… Eh… ¿Tenemos
tarea? ___preguntó al no ocurrírsele nada.
___ Déjame ver… No, no tenemos; una suerte ¿verdad? ¿Darren? ___ese
compañero no conocía sus destino, y su última oportunidad, ya se había
utilizado.
Darren que por un
momento había dejado perder la mirada por sus pensamientos, reacciono preguntando:
___ Tú, ¿antes no te habías
ido?
___ No. Si todos recién
hemos salido. ¿Por qué preguntas eso? ___reitero Birger.
Darren lo
confirmo: aquellas palabras eran la prueba inequívoca qué, de alguna manera el
tiempo había retrocedido, o él regreso; pero en realidad era algo más poderoso
que eso. Siguiendo sorprendido, Darren
se alejo un poco del grupo, a unos metros de distancia de la pasarela de
peatones ___justo en frente del instituto___,
elevada 6 metros.
Seguía atontado
por el hecho. Trate de calmarme, leyendo mi libro. Los autos circulaban por la
carretera de manera moderada, con unos que otros intervalos que utilizan varias
personas y alumnos para cruzar la autopista directamente. De la nada vi pasar
un perro blanco y a un chico en
bicicleta en medio del camino de la autopista (literalmente).
Después de esa curiosa escena, las dos
entidades desaparecieron y una caravana de autos empezó a circular. Era larga,
la caravana era larga; al principio, apareció justo bajo la pasarela, y poco a
poco fue alargándose hacia atrás. Note que algunos estudiantes también percataron
la cadena. De repente, un auto gris se detuvo en el carril derecho, deteniendo
un lado de la caravana…
Una bocina de camión resonó mis oídos y todo el
aire. Exactamente, debajo de la pasarela, en medio de los dos caminos, un
tráiler apareció arrollando al auto gris cortando la caravana, aplastando a
varios alumnos; Darren perdió el aire de la sorpresa. Otro camión apareció
diagonalmente del mismo lugar, dando volteretas, aplastando al resto,
explotando destruyendo la pasarela; la
onda destruyó los muros del instituto, a la vez que lanzó a Darren
varios metros. Conforme a los otros dos testigos: alcancé a ver que recibieron
más daño que yo.
___ Sí que es increíble ___dijo
el detective.
___ Sí. Fue como una avería
en la realidad ___dijo finalmente, el estudiante.
Steven Mires
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